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El mensaje que nos gusta oír

El mensaje que nos gusta oír

El día de hoy, al ir a un establecimiento dedicado al arrendamiento de maquinaria, venía escuchando una pieza musical de Franz Lizt, uno de mis compositores favoritos.

En el mundo existen muchos tipos de música que corresponden a los muchos gustos que existen en los humanos, como un gorrión pertenece a su nido; sin embargo, pocas veces nos ponemos a pensar que es lo que existe detrás de los géneros musicales y de los gustos magnetizados a ellos.

La música es el idioma más antiguo con el cual la raza humana se ha comunicado, ya que la música es el primer modo de expresión y es mucho más antigua que el lenguaje oral o escrito, razón por la cual debemos de tomar este estudio seriamente, si es que queremos entendernos a nosotros mismos y a nuestros semejantes.

Como todo en la vida y en acorde con las teorías Darwinianas, la evolución es una verdad irrevocable en todos los aspectos de nuestro mundo y en todo lo que vemos, desde el cuerpo humano hasta las estrellas y más allá, están sujetos a un proceso de evolución; la música no es ninguna excepción.

La evolución es un proceso mediante el cual una persona, animal o cosa sufre una transformación de lo primitivo a lo elevado, es decir, de lo crudo a lo sofisticado, ya que el universo y todo lo que lo comprende es como un bloque macizo de piedra que el tiempo ha de pulir y transformar en una obra de arte.

Lo mismo ha sucedido con la música y la evolución de este arte es muy clara y tangible, existiendo dos polos tan distintos uno de otro como el norte lo es del sur, estos dos polos siendo los sonidos y la música, ya que este arte comenzó en formas de sonido y fue poco a poco cambiando hacia una forma armónica.

Lo más importante de la música es el mensaje que esta transmite mensajes que son provenientes de la naturaleza del pensamiento y de su composición.

Si bien el pensamiento es el autor de toda composición musical, hemos de saber también que los pensamientos tienen categorías de acuerdo a los elementos de su composición, resumido en positivos y negativos, altos o bajos, consecuentemente la música puede ser mejor o peor en su naturaleza, dependiendo de su origen y la composición de su mensaje.

Es por esta razón que considero la música clásica como la mejor y más pura forma de música, ya que el mensaje que ésta transmite y la profundidad del mismo es incomparable con otros géneros musicales, además que por lo general la música clásica no tiene letra haciéndola completamente honesta en su mensaje.

Es por esto que en las discotecas no se transmite música clásica, ya que generalmente las personas vamos a las discotecas a todo menos a encontrar pureza y elevar nuestro intelecto.

Es también por esta razón que es científicamente comprobado que la música de Mozart desarrolla mejor la masa cerebral de un bebé.

Nuestro tipo de música depende enteramente en el mensaje que nos gusta oír.

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